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El poder de la felicidad

El poder de la felicidad

Desde 2013, las Naciones Unidas han celebrado el Día Internacional de la Felicidad (20 de marzo 2021) como reconocimiento del importante papel que desempeña la misma en la vida de las personas de todo el mundo.

El camino hacia la misma requiere de valores fundamentales como la amabilidad y la compasión, especialmente en tiempos de crisis sanitaria como la que actualmente se vive.

Es allí donde ahora se debe trabajar más que nunca, a pesar de que los sacrificios y las consecuencias sean múltiples.

Pero todos podemos contribuir a llegar a esa felicidad cuanto antes: desde el que permanece en casa, pasando por el personal hospitalario e investigador que está haciendo incalculables sacrificios, hasta la gente que arriesga su salud por ayudar a los demás ofreciendo servicios básicos.

Todo ello sin olvidar y tener la perspectiva de que los más afectados seguirán siendo los países que luchan por la pobreza.

La felicidad individual pasa por la felicidad global con la colaboración de todos. La felicidad es reconocida como un momento de alegría y plenitud. La felicidad es un estado de ánimo positivo personal.

Una misma acción puede ser entendida de formas diferentes por personas con distinta personalidad. Lo que a una persona puede parecerle una situación feliz, para otra puede ser todo lo contrario.

Por ello a la felicidad se piensa como a una situación subjetiva y propia de la persona.

Por lo general, la felicidad es considerada como positiva, porque permite a las personas poder aprovechar las condiciones objetivas y beneficia la actitud de iniciar distintas tareas, conduciéndola al objetivo pretendido.

Hoy en día se sabe que los niveles de felicidad existentes en las personas varían principalmente a causa de tres grupos de factores, ordenados de mayor a menor importancia: Factores genéticos Factores asociados a la consecución de objetivos y deseos Factores socioambientales Si bien son muchos los filósofos que abordan el tema de la felicidad, Ortega y Gasset encuentra una definición inmejorable.

Opina que aquella se produce cuando coinciden “nuestra vida proyectada”, en referencia a todo lo que queremos y buscamos ser, con “nuestra vida efectiva”, que es lo que en realidad somos.

Otros destacan que la felicidad es hallar algo que nos haga sentir completamente complacidos.

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