25 febrero, 2020

Subsidio impulsó sobreprecio en viviendas: Martínez

El Director General del Infonavit aseguró que el subsidio sólo distorsionó el mercado de la viviendas

El subsidio que se entregaba para compra de vivienda, lejos de apoyar a las familias, benefició a los desarrolladores. Y es que, un trabajador que recibía este apoyo gubernamental, pagaba hasta 25% más por la vivienda que un trabajador que no recibía subsidio.

Así lo denunció Carlos Martínez Velázquez, director general del Infonavit. El funcionario aseguró que este apoyo gubernamental fue secuestrado por un grupo de empresarios, lo que provocó, además de sobreprecios, viviendas abandonadas.

“Contrario a lo que muchos pregonan, el subsidio para la vivienda de interés social fue un beneficio para los desarrolladores. Particularmente, para los desarrolladores cortoplacistas que querían hacer dinero fácil y que les importaba poco o nada la calidad de la vivienda que construían (…).

Sobreprecios, viviendas abandonadascámaras empresariales capturadas por los intereses de desarrolladores adictos a una droga que en realidad era la base de su modelo de negocios. Ese es el verdadero saldo del subsidio distorsionador que tanto daño nos hizo y cuya reorientación hoy nos obliga a todos a quitarnos las máscaras, a que se revelen las verdaderas condiciones del mercado.”, apuntó en su gira por Jalisco.

Martínez Velázquez recordó que en esta administración se tomó la decisión de reorientar el subsidio. De esta forma, los recursos se enfocarán a temas como mejoramiento y ampliación, y no tanto para vivienda nueva.

Este hecho, reconoció, representará la quiebra de empresas “cuya rentabilidad dependía exclusivamente de seguir recibiendo esta droga». Añadió que son «empresas que, en un mercado competitivo, nunca hubieran sido rentables”.

Un sector sin subsidio ni sobreprecios en viviendas

Por otro lado, el Director General del Infonavit reconoció que hay voluntad en la industria de la vivienda por caminar con la nueva visión. De manera específica, dijo, “hay empresas como las del Grupo de Apoyo a la Vivienda, dirigidas por hombres y mujeres serias, profesionales, dispuestas a arriesgar su capital porque entienden su negocio y confían en lo que estamos haciendo”.

En este sentido, aseguró que hoy la agenda pública del sector se encuentra “secuestrada por algunas personas que dirigen empresas que siempre vivieron del subsidio”. Aseguró que desde esta trinchera se promueven “agendas mezquinas que confunden y dan la impresión de que el sector no entiende o no está dispuesto a adaptarse a los nuevos tiempos”.

¿Qué hará el Instituto de Planeación?

El Instituto de Planeación se definió en la ley como un organismo público descentralizado, mas no independiente del gobierno local. Su tarea será conducir la planeación de la ciudad, así como crear y dar seguimiento a los instrumentos de planeación.

Aún carece de la ley orgánica que defina sus funciones y alrededor de 35 cargos; sin embargo, cuando entre en vigor la Ley de Planeación, comenzará a correr un plazo de 60 días para que quede integrada la institución.

El instituto estará conformado por:

  • Junta de Gobierno.
  • Dirección General.
  • Directorio Técnico.
  • Consejo Ciudadano.
  • Oficina de consulta pública y participación social.

La Junta de Gobierno será el órgano rector del instituto y estará presidida por la jefa de gobierno. Además, estará integrada por los titulares de las secretarías de Finanzas, Gobierno, Medio Ambiente, Gestión Integral de Riesgos y Desarrollo Urbano, así como por tres integrantes del cabildo capitalino y siete consejeros ciudadanos, quienes serán elegidos por el Comité Técnico de Selección, formado por invitación de la mandataria local.

El instituto será el encargado de elaborar el Plan General de Desarrollo y el Programa General de Ordenamiento Territorial, es decir, los instrumentos que definirán bajo qué criterios deberá desarrollarse la CDMX en el largo plazo.

¿Quién dirigirá el instituto?

Sheinbaum tendrá la posibilidad de influir directamente en la selección de quien estará a cargo de la Dirección General.

Esta persona será elegida de una terna propuesta por el Comité de Selección, que a su vez estará formado a partir de la convocatoria que lance la propia jefa de gobierno. El elegido deberá ser ratificado por el voto de tres cuartas partes de los diputados del Congreso capitalino y durará en el cargo cinco años, con la posibilidad de ser reelegido por tres años más.

Entre los candados para los aspirantes a dirigir instituto está el no haber sido candidato o haber ocupado un cargo de elección popular; también, no haber sido presidente nacional o estatal de un partido político en los últimos cuatro años.

¿Cómo se plantea el desarrollo a 20 años?

Para establecer esta visión, se plantea crear el Plan General de Desarrollo Urbano y el Programa General de Ordenamiento Territorial.

Plan General de Desarrollo. Definirá para el largo plazo las políticas de la ciudad en la materia y a él deberán sujetarse todos los programas y proyectos públicos, además de la programación y ejecución del presupuesto. Tendrá una vigencia de 20 años.

Deberá ser elaborado por el instituto, que lo mandará a la Jefatura de Gobierno. Será esta la que defina cómo participarán los ciudadanos para dar su opinión a partir de foros y propuestas.

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El plan deberá incluir criterios de ordenamiento territorial, bienestar social, economía distributiva, patrimonio de la ciudad, coordinación metropolitana, ciudad global, hacienda pública, derechos humanos y seguridad ciudadana.

Cuando se terminen de incorporar las propuestas ciudadanas, el plan será devuelto al instituto y después irá de regreso al gobierno, para finalmente ser sometido a votación del Congreso. Sheinbaum y los alcaldes capitalinos —con los instrumentos de planeación de sus respectivas demarcaciones— contarán con la ventaja de la afirmativa ficta, pues si en un plazo de seis meses no se discuten los documentos, estos se tendrán por aprobados.

Programa General de Ordenamiento Territorial. A través de él se regulará la ocupación y el uso del suelo de la ciudad. Contendrá las normas generales y los instrumentos del aprovechamiento del territorio. Establecerá los principios para el desarrollo sustentable en el suelo de conservación, así como el uso equitativo y eficiente del suelo urbano con una vigencia de 15 años.

¿Y habrá otros instrumentos de desarrollo?

Se suma a los nuevos instrumentos de planeación el Programa de Gobierno de la CDMX, que será elaborado cada seis años por quien ocupe la Jefatura de Gobierno. Deberá sujetarse al Plan General de Desarrollo y al Programa General de Ordenamiento Territorial.

Definirá los objetivos del gobierno central, y podrá revisarse y modificarse de ser necesario cada tres años.

También está el Programa de Ordenamiento Territorial de cada alcaldía, que tendrá la definición de los usos de suelo para delinear qué y cuánto se puede construir en cada demarcación. Esto último pasará de tener que ser aprobado por el Congreso a estar bajo control de los alcaldes.

El resto de los instrumentos de planeación son:

  • Programas sectoriales, especiales e institucionales.
  • Programas de gobierno de las alcaldías.
  • Programas parciales de colonias, pueblos y barrios originarios y comunidades indígenas residentes.

¿Y qué fechas importantes vienen?

Con la ley ya aprobada, ahora las fechas a las que hay que prestar atención son:

  • 1 de octubre de 2020: para ese día debe estar el Plan General de Desarrollo.
  • 1 de enero de 2021: para esa fecha deben estar el Programa de Gobierno central y los programas de Gobierno de las alcaldías.
  • 1 de octubre de 2021: para ese entonces deben estar el Programa General y los programas de Ordenamiento Territorial de las alcaldías.

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