15 agosto, 2018

Fibra E no privatiza al nuevo aeropuerto, asegura el GACM

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El Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), informó por la noche que la próxima colocación del Fibra E, con la que se espera captar unos 1,500 millones de dólares para incrementar el financiamiento para la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), de ninguna manera representa una privatización y robustece su gobierno corporativo.

“El gobierno federal en todo momento mantendrá el control accionario del GACM. Este proyecto ha recibido gran aceptación entre el público inversionista que está confiado en la viabilidad del proyecto, tanto desde el punto de vista técnico como económico y financiero”, mencionó en una nota informativa.

También aclaró que los inversionistas en ningún caso tendrán recurso en contra del gobierno federal, ya que se trata de una inversión temporal no garantizada. Consecuentemente, no puede entenderse como una forma de hipotecar al país sino por el contrario, una forma de lograr financiar un proyecto tan importante como necesario para el país con una mínima participación del erario federal.

El grupo reiteró que la emisión del Fibra E dará oportunidad a inversionistas nacionales e internacionales para participar en el proyecto y se ha llevado a cabo con absoluta transparencia y en cumplimiento con las reglas que marca la Ley del Mercado de Valores y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), con el apoyo de Banobras como banco estructurador.

En la nota enviada por el GACM se menciona que los inversionistas tendrán derecho a un rendimiento “no garantizado”, que únicamente será cubierto en la medida que el aeropuerto genere recursos para tal efecto, es decir, se trata de un instrumento que se paga con los recursos del actual y nuevo aeropuerto.

A la fecha, el financiamiento privado suma 6,000 millones de dólares, y se prevé sumar 2,500 millones más con la Fibra E y un crédito bancario, con lo cual se garantiza la construcción de la nueva terminal hasta el 2019.

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Adicionalmente, se explicó que el NAICM cuenta con las opiniones de peritos en la materia y expertos nacionales y extranjeros sobre su viabilidad técnica y necesidad para garantizar el crecimiento del país.

“Está acreditado que el aeropuerto actual está saturado y no tiene posibilidad de crecimiento y que la única opción viable para contar con una infraestructura aeroportuaria integrada, con operaciones simultáneas y de largo plazo es la opción elegida por el gobierno federal”.

CRITICAN FIBRA E

Horas antes de la comunicación del GACM, Javier Jiménez Espriú, eventual secretario de Comunicaciones y Transportes (SCT), en caso de que López Obrador gane las elecciones presidenciales del 1 de julio, acusó que el gobierno federal pretende “blindar” la construcción del NAICM mediante la colocación del Fibra E. “Este blindaje lo hacen con la idea de que, ante el monto de lo comprometido, se haga demasiado cara la cancelación del proyecto. Aun si el proyecto no resulta técnicamente conveniente o resultan desorbitados sus costos de construcción y mantenimiento”, afirmó. “Este instrumento (Fibra E), aparentemente, también le otorgaría a sus tenedores derechos corporativos en el GACM, como si fueran accionistas. Estos tenedores, los que aportaron dinero para los Fibras E, tendrían derecho a nombrar dos miembros del Consejo de Administración de dicho Grupo Aeroportuario, derecho de veto en acciones importantes del grupo y tendrían acceso preferencial a una potencial colocación bursátil de las acciones del grupo. Es decir, cuando se inicie la privatización ya accionaria, ellos tendrían derecho a comprar acciones”, aseveró.

Cuestionado sobre si la emisión del Fibra E haría prácticamente imposible al eventual gobierno de López Obrador cancelar el proyecto, Jiménez Espriú dijo: “Esto no cancela, hace más complicado”. “Este aeropuerto, si se construye, sería el verdadero socavón sexenal, por decirlo de alguna manera. Esto de ninguna manera le impide la posibilidad de cancelarlo”.

Fuente: El Economista

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