24 agosto, 2019

Estudian relación de desarrollos inmobiliarios con sismos

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El Instituto de Ingeniería (II) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realiza un estudio para saber si existe una relación entre los constantes sismos de baja intensidad y el desarrollo inmobiliario de la capital.

El II señaló en un reporte que “se ha dicho que el desmedido crecimiento inmobiliario de los últimos tiempos en esta urbe podría tener algún nexo con la ocurrencia de estos sismo”.

Al respecto, Luis Quintanar Robles, investigador del Departamento de Sismología del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, refirió que lo que se busca conocer si la intensidad con que la gente siente estos movimientos está influida por la proximidad de grandes edificios.

“En esta investigación sobre lo que se llama interacción suelo-estructura, se ha observado que las estructuras de los grandes edificios pueden dar origen a una diferencia en la manera de sentir los sismos en sus inmediaciones”, agregó.

El especialista explicó que la causa principal de los sismos de baja magnitud son las fallas geológicas activas en el subsuelo del Valle de México, por lo que estos ocurren sobre fallas preexistentes, “y para que haya un sismo en un determinado punto debe haber abajo una falla activa“.

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Además de ser de baja magnitud, los sismos originados en el Valle de México son muy superficiales: no alcanzan más allá de los cinco o 10 kilómetros de profundidad, a diferencia de los costeros, que pueden alcanzar una profundidad de 30 y hasta 50 kilómetros y suelen ser muy breves.

“La mayoría son de magnitud 2, 2.1, 2.2 o 2.3, por lo cual, fuera de su limitada área de influencia –que puede ser de unos dos o tres kilómetros a la redonda–, no son sentidos por nadie más”, remarcó el universitario.

Desde la puesta en marcha de la Red Sísmica del Valle de México, en 1995, se ha visto que los sismos locales ocurren con más frecuencia en la zona Oriente de la Ciudad de México, sobre todo en las alcaldías de Tláhuac y Milpa Alta, y en los municipios de Texcoco e Ixtapaluca, en el Estado de México.

También se presentan, aunque con menos frecuencia, en Álvaro Obregón (Poniente), específicamente en las colonias Lomas de Tarango y Lomas de Becerra, así como en Coyoacán, Benito Juárez y Miguel Hidalgo, zona Centro.

Fuente: Centro Urbano

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